jueves, 9 de agosto de 2012

Publicidad, servicio de atención al cliente y cargos abusivos por roaming de Movistar

Me envían un SMS publicitario de Movistar contándome que han bajado los precios del tráfico de datos en el extranjero. Aseguran que, para Europa, cobran 2 euros o algo parecido al día más IVA si no superas las 25 megas. Insinúan que hay que darse de alta antes, pero no queda muy claro por la típica redacción torpe que suelen emplear en sus comunicaciones, no se sabe si por ineptitud o con la intención de confundir. Llamo al 1004 por si acaso. Como siempre, me hacen dar mis datos a una máquina y al final llego a una teleoperadora que entiende muy mal mi castellano peninsular y que me solicita esos mismos datos otra vez. Le pregunto por los precios del roaming y me confirma los que me han enviado. Me explica que ahora los han bajado mucho por hacer un favor a los clientes y blableblí. En realidad, ya sé que ha sido Bruselas quien les ha ordenado que dejen ya de robar, pero bueno. Le pregunto que si consideran que Turquía es Europa o tienen otros precios para ese país. Después de ir a consultar dónde está Turquía me dice que no, que no consideran que Turquía sea Europa, pero que, aun así, no me preocupe porque utilizar el tráfico de datos desde allí tiene exactamente los mismos precios que en Europa. Le digo que quiero darme de alta en esa “promoción”. Me dice que no es necesario, que esos precios se aplican a todos los clientes, que solo hay que tener activado el roaming y que yo ya lo tengo. Le repito un resumen de lo que me ha asegurado como si fuera yo el que estoy grabando la llamada en vez de ellos a mí. Le pregunto:

–Es decir, si viajo a Estambul la próxima semana y utilizo allí el servicio de tráfico de datos solo me cobraréis esos dos o tres euros al día si no supero los 25 megas de bajada, ¿verdad?
–Es correcto –me dice ella. Y añade la cantidad concreta. 2,87, o algo así difícil de recordar.
–Y si los supero, otros dos o tres euros, ¿verdad?


–Es correcto –me dice ella. Y añade la cantidad concreta.
–Te lo pregunto con insistencia porque hace unas semanas estuve en Baviera, activé el roaming porque me enviasteis un SMS diciendo que me costaría unos 8 euros al día y, a las 48 horas, me cortasteis el grifo diciéndome que había llegado a mi límite de 50 euros.

Ella balbucea. No entiende esta frase tan complicada y acaba respondiendo algo que no viene al caso extraído equivocadamente de su diagrama de flujo conversacional. Opto por no liar las cosas. Vuelvo a asegurarme:

-Turquía. Dos o tres euros al día si bajo menos de 25 megas. ¿Correcto?
–Es correcto –me dice ella. Y vuelve a añadir la cantidad concreta.

Es la tercera vez que me lo confirma así que, como un imbécil –o como uno de los hermanos Winchister cuando confía en algún demonio menor que no parece tan malo como su CEO, Belcebú–, acabo creyendo a una persona que trabaja para Movistar. Le doy las gracias. Cuelgo.

***

A la semana siguiente llego al aeropuerto de Ataturk en Estambul. Activo datos y compruebo con googlemaps dónde está el hotel para ver si el taxista está yendo por buen camino y para saber qué barrios estamos atravesando en el trayecto. También recibo y contesto cuatro whatsapps. Eso es todo. Ni web, ni Twitter, ni mails, ni pollas. A la hora y media de haber llegado a la ciudad recibo un mensajito de Movistar en el que me dice de que he superado mi límite de 50 euros y que llame a nosedónde si quiero seguir siendo robado.

Pero qué hijos de puta.



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